Medio ambiente

EL CAMBIO CLIMÁTICO: UN PROBLEMA DE TODOS

 

EL CLIMA Y EL SISTEMA CLIMÁTICO

El clima de la Tierra es el resultado de una gran cantidad de factores que interactúan y que dan lugar a un equilibrio delicado. Pero nuestro modo de producción y consumo está generando una alteración climática global, que provocará a su vez serios impactos sobre el ambiente planetario y sobre nuestros sistemas socio-económicos.

El sistema climático se considera formado por cinco elementos: la atmósfera (la capa gaseosa que envuelve la tierra), la hidrosfera (el agua tanto dulce como salada en estado líquido), la criosfera (el agua en estado sólido), la litosfera (el suelo ) y la biosfera (las formas de vida que pueblan la Tierra).

El clima es una consecuencia del equilibrio que se produce en el intercambio de energía, masa y cantidad de movimiento entre los cinco componentes del sistema climático.

La vida en el planeta es posible gracias al fenómeno conocido como efecto invernadero natural, este se produce por la mezcla de gases que componen la atmósfera que permiten la entrada hacia la superficie terrestre de buena parte de la radiación solar. Esta radiación es absorbida por ciertos gases efecto invernadero, que envían parte de la energía absorbida como radiación, provocando un calentamiento de la atmósfera en sus capas bajas.

Si las proporciones de los gases que componen la atmósfera cambian, también variará la capacidad de la atmósfera para retener calor. Durante los últimos siglos, la actividad humana ha dado lugar a una desmesurada incorporación de gases de efecto invernadero, en especial dióxido de carbono, alterando su composición y provocando lo que se conoce como efecto invernadero. Este incremento del efecto invernadero natural es el responsable del calentamiento global y del consiguiente cambio climático.
Los gases regulados son los siguientes:

  • DIÓXIDO DE CARBONO (CO2).- Principal responsable del calentamiento. Su emisión procede de todo tipo de combustiones y de la respiración de los seres vivos. Por el contrario la fotosíntesis y la absorción de los océanos son las vías principales de fijación del CO2.
  • METANO (CH4).- Su concentración en la atmósfera es mucho menor que la de CO2, pero su capacidad por unidad, de influir en el efecto invernadero es mayor. Sus emisiones proceden de fuentes tales como océanos, incendios, actividades agrarias y ganaderas y vertederos de residuos.
  • ÓXIDO NITROSO (N2O).- A pesar de su baja concentración tiene un potencial de calentamiento aún mayor que el metano. Este gas es emitido por suelos, océanos y volcanes, así como por la quema de combustibles fósiles y la aplicación de fertilizantes, entre otras fuentes.
  • GASES FLUORADOS (HFC, PFC Y SF6).- Son compuestos químicos artificiales que aún presentes en muy pequeñas concentraciones son extremadamente potentes en su efecto invernadero. Tienen múltiples usos industriales en sistemas de refrigeración, como aerosoles, producción de aluminio y aislantes eléctricos, entre otros.

El 75% de las emisiones de CO2, principal responsable del efecto invernadero, procede del consumo de energía.

De toda el agua del planeta sólo el 2,5% es agua dulce, y de ésta sólo el 0,3% es de fácil acceso.

Consumimos más de lo que la Tierra es capaz de proporcionarnos. En la actualidad, la humanidad está sobrepasando la capacidad de la Tierra en un 20%.

La temperatura media global se ha incrementado alrededor de 0,6ºC a lo largo de los últimos 100 años. Globalmente, la década de los 90 fue la más cálida de las registradas y 1998 el año más cálido. Es probable que el aumento de la temperatura en el siglo XX haya sido el mayor de los pasados 1000 años.

CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO SOBRE EL PLANETA TIERRA

DISMINUCIÓN DE LA EXTENSIÓN DE LA NIEVE.- Los datos suministraos por satélites, indican que, con gran posibilidad, la extensión de las nieves se ha reducido en un 10% desde la década de 1960. Esto se ha asociado a la disminución de un 40% de la población de pingüinos en la Antártica.

ASCENSO DEL NIVEL DEL MAR.- Las mediciones con mareógrafos de los niveles del mar indican que éste sufrió un ascenso global de entre 0,1 y 0,2 metros a lo largo del siglo XX.

CAMBIOS GLOBALES EN LAS PRECIPITACIONES.- Parece existir un incremento de un 0,5 a un 1% por década en el siglo XX de precipitaciones en el hemisferio norte, aumentando además la frecuencia de lluvias torrenciales entre un 2 y un 4% durante el pasado siglo. Japón vivió en 1994 la peor sequía que haya afectado a este país en años. En el mismo año China sufría la peor inundación del siglo.

CAMBIOS DE TEMPERATURAS MÁXIMAS Y MÍNIMAS.- Desde 1950 parece detectarse una reducción de la frecuencia de temperaturas mínimas extremas con un aumento en la frecuencia de las temperaturas máximas extremas en todo el planeta.

CAMBIOS EN EL NIÑO.- El fenómeno del Niño se ha repetido de forma más frecuente, persistente e intensa desde 1970, comparado con los 100 años anteriores.
El Niño está provocando en la Región Centroamericana una modificación sobre el régimen de lluvias y los patrones del clima hasta tal punto que incluso en las áreas más lluviosas de la zona, se está sufriendo una fuerte sequía, pues ha variado la distribución estacional de la lluvia y su intensidad.

INCREMENTO DE LA INTENSIDAD Y FRECUENCIA DE LAS SEQUÍAS.- Especialmente en África y Asia.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE MIGRACIONES.- En el hemisferio norte de pájaros e insectos.

CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO SOBRE LA NATURALEZA

INCREMENTO DEL NIVEL DEL MAR.- Debido a la expansión térmica del agua de los océanos y el deshielo de los glaciares y los cascos polares. Se estima que para el 2100 el nivel del mar habrá ascendido entre 15 y 95 cm., amanerando a todas las zonas costeras bajas del planeta, dejando bajo el agua 94 millones de personas anualmente, especialmente en los países del sudeste asiático y Asia meridional.

FRAGMENTACIÓN DE MUCHOS ECOSISTEMAS.- Provocando la extinción de las especies que no puedan adaptarse o migrar, con una fuerte contribución a la actual tendencia de pérdida de biodiversidad. Estos cambios afectan íntimamente a la habilidad competitiva de las especies, a su conservación y por tanto a la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas:

  • El blanqueamiento de los bandos de coral por efecto del calentamiento de la superficie del mar.
  • Situación crítica de numerosas poblaciones de los osos polares por el adelgazamiento de la capa de hielo del Mar Ártico.
  • Desaparición del sapo dorado de los bosques húmedos de Costa Rica a consecuencia de la modificación de los regímenes de lluvias.

AGRICULTURA.- Un efecto muy probable del aumento de la temperatura a nivel mundial es la reducción general del posible rendimiento de los cultivos en la mayoría de las regiones tropicales y subtropicales. Estos cambios van a transformar la estructura y modelos de la agricultura.

BOSQUES.- El aumento del CO2 provocará mayor crecimiento de las plantas y la expansión de los bosques de algunas zonas, pero el cambio climático a la larga puede ocasionar la pérdida por sequía de grandes superficies de bosques de África y la Amazonia.

GESTIÓN DE RECURSOS HÍDRICOS.- Las precipitaciones disminuirán en las zonas donde actualmente ya hay poca disponibilidad de agua, mientras que en las zonas más húmedas probablemente aumentarán. En conjunto esto conduce a una mayor probabilidad de inundaciones y sequías en todo el mundo.

CONDICIONES METEOROLÓGICAS EXTREMAS.- Si el planeta se calienta, habrá más energía en el sistema climatológico probocando fenómenos tales como huracanes y el fenómeno del Niño que se sumarían a las sequías e inundaciones. Las variaciones de clima a nivel regional pueden provocar mayor propagación de enfermedades.

ENFRIAMIENTO REGIONAL.- A medida que la temperatura mundial asciende, en algunas regiones la temperatura puede caer debido a cambios den la circulación de los océanos y las corrientes marinas. Una disminución de esas corrientes oceánicas podría conducir a un enfriamiento importante de algunas regiones.

EL PROTOCOLO DE KIOTO

El Protocolo de Kyoto, aprobado en 1997, desarrolla la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Por primera vez los países desarrollados se comprometen a reducir sus emisiones. Este instrumento jurídico obliga a que el conjunto de los países industrializados reduzcan sus emisiones en un 5% con respecto a 1990 para el periodo 2008-2012.

Para lograr este objetivo y de acuerdo con el principio de responsabilidades, numerosos países, trabajan con un único compromiso: la reducción de emisiones de gases, mediante el ahorro energético y la promoción de las energías limpias.

Los electrodomésticos suponen un 16% del consumo de energía y un 50% del consumo eléctrico, por lo que elegirlos adecuadamente puede disminuir el impacto negativo en el medio ambiente, además del ahorro económico.

LA EFICIENCIA ENERGÉTICA

Durante los últimos años los fabricantes de electrodomésticos están trabajando en la producción de aparatos que permiten obtener el mayor rendimiento a cada unidad de energía consumida, por este motivo se ha creado la clasificación energética.

Todos los frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras y lavavajillas han de estar etiquetados con un nivel de eficiencia que se identifica mediante una letra, de la A a la G y una escala de colores del verde al rojo.

Para establecer tales niveles se procedió de la siguiente manera: Se midió el consumo anual de frigoríficos, lavadoras, etc. Y al consumo medio de los aparatos analizados se asignó el punto intermedio entre las letras D y E (los niveles que quedan en la mitad entre la A y la G). A partir de ese punto o valor medio se calcularon los demás.

Así, un frigorífico con el mismo volumen de clase A consume un 55% de la energía que utilizará para la misma labor (el 100% de la energía). El de clase B consume entre un 55% y un 75%; una lavadora C gasta entre un 75% y un 90%, y así sucesivamente.

En estas etiquetas, además de aparecer la letra correspondiente, se adjunta más información sobre cada electrodoméstico en la parte derecha de la pegatina. Por ejemplo, las lavadoras miden el consumo energético en Kw/h. por ciclo de lavado y consignan también el consumo de agua en litros y el ruido de la máquina mientras está funcionando.

Un dato importante: diversos estudios han calculado que la diferencia de precio entre un aparato de la clase A y otro de la clase C se amortiza en 5 años gracias a su menor consumo.

CONSEJOS PARA REDUCIR EL CONSUMO Y MEJORAR EL MEDIO AMBIENTE

FRIGORÍFICOS
No compre un equipo más grande del que necesita. Para decidir el tamaño y el modelo más adecuado, analice primero sus necesidades en función del número de habitantes de la casa, los hábitos de compra y las comidas.

  • El hielo y la escarcha son aislantes y dificultan el enfriamiento en el interior del frigorífico. Existen modelos, los llamados "no-frost", o sin escarcha, que tienen una circulación continua de aire en el interior que evita la formación de hielo y escarcha.
  • Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar un frigorífico es conocer si en su proceso de fabricación se han utilizado elementos o materiales reciclados.
  • Es importante también conocer si existen líneas de reciclado y recogida para el momento en que quiera deshacerse de él.
  • Compre aparatos con etiquetado energético de clase A. Ahorran energía y dinero.

COCINAS, HORNOS Y MICROONDAS
Según la energía que utilizan cabe distinguir dos tipos de cocinas: a gas y eléctricas. Las eléctricas a su vez pueden ser de resistencias convencionales, de tipo vitrocerámico o de inducción.

  • En general, se puede afirmar que las cocinas eléctricas son menos eficientes que las de gas. Si bien las de inducción calientan los alimentos generando campos magnéticos y son, por tanto, mucho más rápidas y eficientes que el resto de las cocinas eléctricas.
  • Entre los usuarios domésticos son más frecuentes los hornos eléctricos que los de gas. A la hora de comprar uno, procure que sea de clase A. Un horno de clase G consumirá más del doble de energía que uno de clase A.
  • Recuerde que los hornos de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

LAVADORAS
Existen en el mercado lavadoras con programas de media carga, que reducen el consumo de forma apreciable.
Analice los ciclos de lavado que ofrece cada modelo y recuerde la importancia de disponer de un ciclo económico y corto; y la posibilidad de elegir distintas temperaturas de lavado.

  • Hoy en día se venden lavadoras bi-térmicas, con dos tomas de agua independientes: una para el agua fría y otra para el agua caliente. De este modo, el agua caliente se toma del circuito del calentador o caldera, reduciendo un 25% el tiempo de lavado y ahorrando energía.
  • Tenga en cuenta que las lavadoras de carga frontal gastan, generalmente, menos energía y agua que las de carga superior.
  • Las lavadoras con sonda de agua, que miden la suciedad del agua y no la cambian hasta que sea necesario hacerlo, reducen de manera importante el consumo de agua y de energía.
  • Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar una lavadora es conocer si en su proceso de fabricación se han utilizado elementos o materiales reciclados.
  • Es importante también conocer si existen líneas de reciclado y recogida para el momento en que quiera deshacerse de ella.
  • Compre aparatos con etiquetado energético de clase A. Ahorrará energía y dinero.

LAVAVAJILLAS
Elija el tamaño de su lavavajillas en función de sus necesidades. Recuerde que si normalmente tiene poca vajilla que lavar, difícilmente podrá utilizar un lavaplatos grande a plena carga.

  • El lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más energía consume. Y un 90% de ese consumo se debe al proceso de calentar el agua. Por eso recuerde que las mejoras tecnológicas permiten disponer de modelos que seleccionan la temperatura del agua y de programas económicos que permiten reaprovechar el calor del lavado para el aclarado o el secado, sin tener que consumir más energía.
  • Existen en el mercado los llamados lavavajillas bi-térmicos, que tienen dos tomas independientes, una para el agua fría y otra para el agua caliente. De este modo, el agua caliente se toma del circuito procedente del calentador o caldera, reduciendo un 25% el tiempo de lavado y ahorrando energía.
  • Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar un lavavajillas es conocer si en su proceso de fabricación se han utilizado elementos o materiales reciclados.
  • Es importante también conocer si existen líneas de reciclado y recogida para el momento en que quiera deshacerse de él.
  • Si es posible, elija un lavavajillas de clase A. Los equipos con etiqueta energética de clase A ahorran energía y dinero.

SECADORAS

  • La secadora es el electrodoméstico que más consume. Considere otras alternativas de secado antes de comprar una.
  • Dependiendo del sistema de calentamiento del aire, podemos encontrar secadoras eléctricas y de gas. En estas últimas el secado es hasta un 60% más barato; y energéticamente más eficiente.
  • Existen, además, equipos con ciclos de enfriamiento progresivo que permiten terminar de secar la ropa con el calor residual de la secadora.
  • Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar una secadora es conocer si en su proceso de fabricación se han utilizado elementos o materiales reciclados.
  • Es importante también conocer si existen líneas de reciclado y recogida para el momento en que quiera deshacerse de él.
  • Siempre que pueda, compre aparatos con etiquetado energético de clase A: ahorran energía y dinero.

PEQUEÑOS ELECTRODOMÉSTICOS, TELEVISORES Y EQUIPOS AUDIOVISUALES

  • Las tostadoras de pan de tipo cerrado pueden consumir hasta un 50% menos de energía que las que son abiertas.
  • Al adquirir un pequeño electrodoméstico, compre aquél cuya potencia sea suficiente para sus necesidades. Aunque no lo parezca, mientras se usan pueden tener un consumo superior al de un frigorífico (secadores de pelo, micro-ondas, aspiradoras...).
  • A la hora de decidir el tamaño de la pantalla de su televisor, tenga en cuenta que de ella depende la mayor parte del consumo energético del equipo.

SISTEMAS DE AIRE ACONDICIONADO

  • A la hora de comprar un equipo de aire acondicionado, tenga muy en cuenta la zona climática en la que vive, las dimensiones de la vivienda, la orientación de las paredes, el número de personas que habitan la casa, etc.
  • Antes de comprar, consulte a un técnico. En los establecimientos autorizados le asesorarán adecuadamente, si usted facilita los datos de su vivienda y sus necesidades.
  • No elija aparatos más grandes ni más potentes de lo que necesita. Estará tirando dinero y malgastando energía.
  • Asegúrese de que el modelo elegido tiene termostato con lectura numérica de temperatura. Un grado más de frío puede implicar un 8% más de consumo.
  • Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de comprar un equipo de aire acondicionado es conocer si en su proceso de fabricación se han utilizado elementos o materiales reciclados.
  • Es importante también conocer si existen líneas de reciclado y recogida para el momento en que quiera deshacerse de él.
  • Los equipos con etiquetado energético de clase A son los más eficientes y pueden ahorrarnos mucho dinero en la factura eléctrica a lo largo de su vida útil.

ORDENADOR E IMPRESORA

  • Seleccione, en función de sus necesidades, la capacidad de los equipos que compre. Por ejemplo, una pantalla grande de ordenador consume mucho más que la estándar de 12 pulgadas.
  • Compre equipos con sistemas de ahorro de energía "Energy Star". Esta función permite mantenerlos en un estado latente de muy bajo consumo cuando no se utilizan.
  • También se puede ahorrar energía y materias primas comprando ordenadores cuyos componentes sean reciclables.